miércoles, junio 04, 2008
Compañera...
lunes, marzo 17, 2008
VACACIONES: DIA 11
Atocha, Tupiza y Villazón – Bolivia
Super dormidos y con un frío terrible, nos levantamos en plena madrugada para llegar 5.30 a tomar el micro que nos llevaría hasta Tupiza. A duras penas calentamos agua para el mate, golpeamos todas las puertas del hostel para despertar al sereno y corrimos con todo y mochilas. Un inmenso olor a “absolutamente todo” nos invadió en el micro. Traté de no pensar y sólo dormí mientras las piedras y el ripio me acunaban.
Hicimos una breve parada en Salo, para ir al baño (al río, mejor dicho) y comer algo. Una chica y yo compramos pan casero y queso de cabra, para hacernos sanguchitos en la camioneta. Hice malabares con la navaja para abrir el pan y cortar el queso, finalmente estaba muy pero muy rico.
Subimos al micro… Un lío inmenso de gente que se quejaba pues se habían sobrevendido los asientos por 2, y hasta por 3 veces. Calmadas las aguas con las tranquilizantes palabras del conductor: “Vamos que si no se apuran no salgo, porque los caminos están en muy mal estado!”, partimos hacia Villazón. Me tocó viajar atrás de todo, mareada, cansada, con hambre… Supuestamente llegábamos a Villazón en 3 horas… que fueron 4.
Bajamos del micro en plena oscuridad y lluvia de la frontera, me tomé unos minutos para recuperarme del mareo y caminamos hasta el Puente Internacional. Luego de casi pasar la noche en “ningún lugar” porque los de migraciones ya habían apagado todo, llamamos a nuestra hermanita que cumplía años desde la frontera, y pasamos a La Quiaca, fuimos a cenar (yo nada, por supuesto) y luego a acomodarnos en el hotel de antes, para finalmente dormir!
viernes, marzo 14, 2008
VACACIONES: DIA 10
Salar de Uyuni - Bolivia
No pudimos hacer la excursión de 3 días en la que se recorre la mayor parte del salar, pero lo que vimos de todos modos nos impresionó. Paramos primero a ver dos pequeños museos de sal, con artesanías y puestos de feria afuera. Volvimos a subir a la camioneta, ya entrando más, y luego paramos al lado del Hotel de Sal, a almorzar. Un rico arroz con vegetales y pollo, aunque poco abundante para los que éramos. Recorrí lo más que pude, con los ojos detrás de los anteojos de sol para poder ver, con sandalias para no lastimarme los pies con los cristales que se habían formado. Había llovido hacía muy poquito y el salar era casi todo completamente agua.
Empezamos a pegar la vuelta un par de horas después de comer, y viajamos en el techo de la camioneta, para disfrutar más la vista. Fue excelente. Al llegar nuevamente a Uyuni, ya no teníamos demasiado que hacer. Mi hermana y yo nos lavamos los pies en palanganas en la terraza del hostel y salimos para ir a comer algo. El almuerzo nos había llenado sólo el agujero de las muelas. Paseamos por la ciudad, sacamos pasajes para Tupiza la mañana siguiente a las 6, un poco de llamados, Internet y volvimos a comer, esta vez, para la hora de la cena. A dormir temprano… había que madrugar!
VACACIONES: DIA 9
Uyuni – Bolivia
Me despierto. Se me seca la garganta y no puedo respirar. Esa fue la única razón por la cual me levanté temprano y no dormí hasta el mediodía. Miento. La otra razón era porque quería ver si podíamos hacer la excursión al Salar ese mismo día. Lamentablemente no fue posible, porque necesitábamos ser 7 personas para que la 4x4 saliera, y nos faltó quórum… y tampoco desayunar en el hostel, ya que teníamos que avisar la noche anterior para que lo prepararan.
Salimos a comprar galletitas y agua para unos mates de desayuno. Luego a pasear por Uyuni. En el camino nos volvimos a encontrar con unos chicos del tren, que buscaban hacer también la excursión al Salar. Coordinamos con ellos para el día siguiente y los confirmamos en la agencia. Todos juntos fuimos a almorzar a un restaurant que pronto se nos convertiría en hábito… Los spaghetti cuatro quesos estaban muy buenos.A la tardecita, después de una mini siesta, caminamos todo Uyuni hasta el cementerio, enclavado en un paraje totalmente desolado, donde parecía terminar el paisaje como un escenario de una película. Al volver al hostel, sentí que había caminado extensos kilómetros y no sólo un par… El cansancio se siente más rápidamente a mayor altura, y éstos son
VACACIONES: DIA 8
De
Bolivia
Me desperté temprano con la partida de mi amor. Algo más dormí pero no demasiado, ya que aparentemente estaba peor del estómago que el día anterior. Fui a despertar a los chicos y desayunamos en la puerta de la habitación, “haciendo cordón”. Después del desayuno hicimos tiempo ahí mismo, guardamos todas nuestras cosas y nos dispusimos a esperar la hora de almuerzo, después de lo cual cruzaríamos a la hermana Bolivia. Sin embargo, adelantamos el almuerzo en seguida, pues se largó a llover lindo.
Al ratito, cargamos nuestras cosas bien cubiertas del agua, y partimos al Puente Internacional. Después registrarnos y de que Aduana nos dijera cualquier tongo acerca de nuestras cámaras de fotos, seguimos derecho a registrarnos en la parte boliviana. En minutos nomás, volví a estar fuera del país… ah, y con dos horas menos que en Argentina!
Una vez pasadas las 3 primeras horas de hermosos paisajes, montañas, precipicios, cielos increíbles y fotos sacadas a través de la ventanilla, es cuando comienza a hacerse lento el viaje, y a uno empieza a molestarle el asiento acolchado pero que no se reclina, el pasajero de adelante, el de atrás que abre la ventanilla hasta arriba y te hace comer tierra, el mozo de a bordo que no para de ofrecer cosas y la televisión que pasa música que en tu vida se te hubiera ocurrido escuchar. Así fue que después de una película con mucha violencia y tiros, siguió el compilado de Raphael, Tormenta y los Pimpinela. Más tarde otra peli llamada “Bubble Boy”… un triste delirio, para terminar con “El tesoro perdido”, Disney con el pancho de Nicolas Cage.
Pasada la medianoche llegamos a Uyuni, rastreamos nuestros bolsos en un gran pasillo donde los habían tirado todos, y salimos de la gran estación para dirigirnos al Hostelling International, donde nos íbamos a hospedar, según referencias que nos habían dado antes. Pagamos la habitación y nos arrojamos en las enormes camas de plaza y media, con resortes metálicos en el elástico… Un placer dormir así.
VACACIONES: DIA 7
No tengo mucho más que decir sobre esta parte de mi viaje. Este fue para mí un día de tranquilidad, reencuentro y paseos que no hicieron más que ayudar a que pudiera olvidarme un poco de mi malestar (mi estómago parecía no querer curarse) . Viví un precioso día de sol y nubes, una tarde fresca y descansé todo lo que necesitaba… tal vez hasta un poquito más que eso.
Cenamos en una parrilla. Yo sólo comí un poco de pollo, que como estaba tan salado, no tuve el gusto de disfrutar. Pero a los demás pareció encantarles la gran parrillada!
VACACIONES: DIA 6
Humahuaca – Jujuy
No dormí nada bien. Aparentemente las empanadas de la cena me cayeron como piedras, y me intoxiqué… por eso el dolor de cabeza tampoco se me pasó en toda la noche… A mi hermana tampoco le cayeron muy bien, pero estaba mejor que yo. Tanto era así que se me confundieron desayuno y almuerzo: para ambos fue galletitas de agua con dulce de membrillo, acompañadas por un té. Dormí una pequeña siesta después de almorzar.
Volvimos a la casa a cocinar. Yo cené arroz con queso, como para ingresar algo más copado a mi estómago. Menos mal que no compartí los fideos con los chicos, porque les quedaron espantosos! Era como un gran engrudo con colorante y fideos… A pesar de que había dormido de a ratos durante todo el día, seguía teniendo ganas de dormir… Acopié un poco de energías para acompañar a mi hermana que tenía ganas de visitar alguna peña, pero las que vimos estaban cerradas, y mientras los chicos seguían caminando y se largaba a llover, las dos volvimos a dormir a la casa… casi corrimos por las escalinatas del monumento cuando empezó a cortarse la luz de toda la ciudad, un ratito y volvía… tétrico!
jueves, marzo 13, 2008
VACACIONES: DIA 5
Humahuaca – Jujuy
Esta ciudad cuyo nombre deriva de los indígenas que habitaron toda la zona de
Una vez llegadas, caminamos un poco hasta que encontramos un local de artesanías que promocionaba hospedaje con un cartel en la puerta. Preguntamos y un pequeño niño nos condujo a la casa, muy bonita y económica, con varias camas, a 2 cuadras de la terminal y a 2 del monumento. Nos instalamos, charlamos un poco con quienes ya estaban ahí parando. Al rato nos encontramos con unos chicos que habíamos cruzado en Purmamarca, y junto con algunos recién conocidos en la casa, partimos a una excursión llamada Peña Blanca.
VACACIONES: DIA 4
Tilcara – Jujuy
Nos levantamos alrededor de las 11. Después de una hermosa ducha reparadora, partimos para la Garganta del Diablo, no sin antes comprar unos sandwiches de lomito completos en la plaza, para almorzar allí. Fuimos en remis hasta donde empieza la caminata propiamente dicha y buscamos una sombrita (sin encontrarla) para comer.
Para llegar a la Garganta, hay que tomar el camino que conduce al Pucará, pero en lugar de cruzar el puente, seguir el camino hacia la izquierda del puente sobre el río Huasamayo. Después de ver la famosa grieta entre la montaña y el agua que la ha formado con los años, hicimos todo el recorrido completo de la Garganta hacia atrás, hasta llegar a la cascada natural que la forma, bordeando el arroyo y pasando por entre las piedras. Me alegré de llevar sandalias de trekking y no tener que empaparme zapatillas, alpargatas o medias… De todos modos, siempre algo falla, ya que me olvidé de usar protector solar y me quemé bastante. Una vez que llegamos a la cascada original, nos sentamos un rato a admirar la belleza del paisaje, las piedras gigantes que arrojaba hacia nosotros y la sombra. Tardamos bastante en hacer la vuelta, ya que no sólo hay que volver hacia donde el cartel reza “Garganta del Diablo” y
De vuelta en la ciudad, descansamos un poco y más tarde salimos nuevamente a callejear y plazear… Charlamos con una artesana uruguaya que estaba allí con su hijita, cervezas de por medio, y le compré un bonito collar de semillas. El clima cambió bastante y apenas bajó el sol, refrescó un montón.
VACACIONES: DIA 3
Purmamarca a la mañana – Jujuy
Nos levantamos relativamente temprano y desayunamos en la puerta, con dos chicos que eran nuestros vecinos. Mate va, mate viene (cerveza para algún resacoso…), partimos luego los cuatro del grupo estable al Paseo de los Colorados. Este camino comienza por el Cementerio de Purmamarca, también lugar pintoresco por las típicas flores artificiales de mil colores que colocan en las tumbas y porque se ubica en subida al cerro. Son unos
Tilcara – Jujuy
Tilcara fue nombrado así por los indígenas del mismo nombre que la habitaron, parte de los omaguacas, y que construyeron allí la fortaleza más importante del lugar. El pueblo se asienta a orillas del río Huasamayo (también se puede leer en algunas partes, Guasamayo). Desde 1593, se dieron al mismo tiempo la encomienda (a manos de Francisco de Argañaraz, fundador de San Salvador de Jujuy) y el cacicazgo (herederos de Viltipoco, cacique de los Omaguacas). En los últimos años, Tilcara se convirtió en centro turístico para gente de todo el país e incluso extranjeros.
Con la ventaja de haber visitado antes (al menos yo), nos dirigimos sin dudar al hospedaje Al fin llegamos. Allí, a más de
Nosotros no teníamos demasiado tiempo (pues el Pucará cierra sus puertas a las 18), pero a los pies del cerro funciona un museo (y hay quienes dicen que el de la ciudad de Tilcara, el Museo Arqueológico, es imperdible… no tuve el gusto aún, pero ya habrá momento) y también un jardín botánico de altura, con plantas típicas de la región del altiplano. Sí… cactus de todas formas, tamaños y colores… Para hacerlo con tiempo y no perdérselo.
Volvimos al hospedaje. Intenté dormir un ratito, después de unos mates, pero estaba tan extremadamente pasada de cansancio que no pude! Me mantuve acostada todo lo que aguanté. Pero no fue mucho. Minutos después me reactivé y salí a caminar por Tilcara con mi hermana. Pronto se hizo la hora de cenar y saciamos nuestro antojo de milanesas napolitanas con papas fritas, en una peña restaurant. Zarpados platos que desbordaban comida, nada económico… pero riquísimo! Paseamos después de comer un rato más, los chicos buscaban bar para cervecear un poco, se largó a llover, y yo me fui a dormir… Era más o menos la 1 de la mañana.
martes, marzo 11, 2008
VACACIONES: DIA 2
Purmamarca – Jujuy
Como era de esperarse, nos levantamos bastante tarde, desayunamos con la familia nuevamente y ya preparamos todo para emigrar y cambiar de provincia. Se agradece enormemente a ellos tanta amabilidad y hospitalidad con nosotras! Fue la calidez necesaria para comenzar nuestra recorrida.
Esperamos el micro 2 horas en la terminal, escuchando música y leyendo un poco. Después de un viajecito que nos dejó al ladito de la ruta a Purmamarca, comenzamos a patear los 3km que nos separaban del pueblo. En el camino cruzamos palabras con unos chicos, después con otros, paramos para sacarnos una foto con una hermosa cabrita bebé y al fin llegamos a Purma! Con esos colores de fondo, nos recibía…
Purmamarca significa, en aimara, “pueblo de tierra virgen”. Como un típico pueblo colonial pero que también conserva algo de prehispánico, sus casas se ubican en torno a la plaza e Iglesia (MHN, construida en 1648) y la mayoría de sus construcciones son del siglo XVIII, en adobe y sobre sus 2.192 m. sobre el nivel del mar. De todos modos, las calles se trazaron nuevamente en el siglo XIX y son las que se ven ahora rodeadas de colores en ese pueblito.
Una buena manera de buscar alojamiento en el Noroeste argentino, es caminar las plazas y calles aledañas. De hecho, así conseguimos el primero, cuando un señor en la plaza se nos acercó a preguntar si necesitábamos hospedaje. Obviamente le dijimos que sí y fuimos a ver el lugar. Una pieza muy bonita, casa de la Flia Tinte. De casualidad nos volvimos a cruzar a dos de los chicos del camino y como ellos también buscaban lugar para dormir, les dijimos que nos acompañaran y compartimos pieza.
Luego de ubicarnos, calentamos agua para el mate y los cuatro nos sentamos en la plaza, mientras bajaba el sol y comenzaba a refrescar. Con galletitas de por medio, acordamos seguir viajando juntos si a ellos les parecía bien nuestro “plan de vuelo”.
Más tarde volvimos al hospedaje, buscamos algo de abrigo y salimos en búsqueda de un lugar para cenar y en lo posible ver alguna banda o algo similar. Encontramos un bar a dos cuadras, llamado Don Heriberto, donde iba a tocar una banda. Con cerveza, vino, empanadas y tamales y humitas, participé del escenario y todo, junto a Angel y su hijo, y más tarde también canté con los Che Mandinga. Alrededor de las 2 a.m. nos fuimos a dormir.
lunes, marzo 10, 2008
VACACIONES: DIA 1
B° Castañares – Ciudad de Salta
Luego de interminables horas de viaje en micro desde Retiro, llegamos con mi hermana a Salta, la capital. Por suerte nos hicimos una buena amiga en el micro, que nos invitó a parar en lo de sus abuelos con ella esa noche. Tanto viaje me hizo un poco mal pero de todos modos intenté mejorarme e ir al Museo de Alta Montaña. Pero no tuvimos suerte! Estaba cerrado… Paseamos un poco por la ciudad, tuve que comprar el toallón que me había olvidado de llevar, y después de hacer la recorrida típica de Iglesia, Cabildo, Convento (foto) y plaza central, volvimos finalmente a lo de nuestra amiga.
martes, diciembre 18, 2007
EL ARMADO DEL ARBOLITO
Es bueno tener todo en un mismo lugar. Abrimos la caja, sacamos el árbol para armarlo y ahí, como no tiene más pie, hay que buscar una vez más el revistero de madera y poblarlo de revistas para encajar el tronco ahí y que quede firme. “Quedó torcido, no?” “En ese rincón queda bien o lo corremos más a la izquierda?” “Mamá! No puedo, se cae… Y si pongo primero la parte de abajo en el revistero y después la de arriba?” “O mejor pongo todo junto…” “No está muy estable, le ponemos una revista más?”
“Mamiii… dónde están las bolas? Y las luces?” Y ahí empezamos a revolver bolsas y cajones de los muebles, sin éxito. Encontrar un cajón con adornos, orinado por el perro…no tiene precio! Por supuesto que hubo que volver a la baulera… Y por supuesto que estaba todo allí en una segunda bolsa!
jueves, noviembre 22, 2007
El Espejo... Dime Qué Ves

El: Carlos Castellanos
Ella: María del Valle Cabrera
Padre: Manuel Feito
Peter Pan: Juan Manuel Besteiro
Sombrerero: Diego López
Sastre: Juan José Bustos
Cenicienta: Nadia Goldman
Idea Original: Roberto Planta / Libro: Matías Puricelli / Música original y Letras: Francisco Ruiz / Diseño y realización escenográfica: Martín de Amézola / Diseño y realización de vestuario: Soledad Arabito / Diseño de luces: Matías Puricelli y Martín de Amézola / Fotografía: Ignacio Ravazzoli / Diseño gráfico: Karina Hernández / Asistencia en dirección: Ana Laskowski / Coach Vocal: Javier Scarpatti / Prensa: Daniel Falcone / Producción general: Carlos Márquez / Dirección musical: Francisco Ruiz / Dirección general: Matías Puricelli
Sinopsis:
El espejo es la historia de un niño de extrema fealdad que vive en su cuarto encerrado porque sus padres no lo dejan salir.
A lo largo de su vida fue creando una relación estrecha con los personajes de los cuentos que siempre leyó. Peter Pan, El Sombrerero, Un Sastre, La Cenicienta... Son ellos quienes deberán ayudarlo a decidirse.
Llega un momento en el que el cuerpo le pide irse. Pedirle la libertad a sus padres o escaparse, animarse a dejar lo único que tuvo a su alrededor. En medio de esta crisis alguien pide ayuda, hay alguien más en el mundo con su mismo dolor.
Una historia melancólica, con destellos de magia, de alegría, de tristeza, que cuenta un cuento que todos tenemos guardado en algún lugar de nuestra vida.
El Espejo... Dime Qué Ves
Te digo qué veo, entonces... Veo un drama musical, tal como lo etiquetan en sus promociones. Veo una sala llena de gente a la que le gusta el teatro y la música. Veo una excelente obra, con una valoración totalmente positiva de mi parte; muy buenos creadores, muy buenos realizadores...
Pero El Espejo no es sólo esto que veo, sino mucho más. Detrás de lo que se ve, delante y por todos lados, esta obra es un cuento de niños para los que nos resignamos a crecer (a pesar de una natural resistencia en el alma) al menos en algún aspecto.
Develando información que no va a aparecer por ahí, hace un par de años se había estrenado El Espejo (así, a secas), con el mismo libro de base, música y director, Matías Puricelli, sin que hubiera trascendido tanto como ahora... A mí me había dejado con la sensación de que le faltaba algo, tal vez un poquito de presupuesto, tal vez un poco más de garra en prensa, o quizás alguna otra cosa que yo no sé. Pero estos detalles pasados no todos los saben...
Lo importante es que esta vez un segundo espejo nos ofrece mucho más. Nuevos actores nos muestran todo aquello de lo que son capaces, cantan, emocionan, enternecen, hacen reír... Se destacan Carlos Castellanos (el protagonista, el niño feo) y Manuel Feito (su padre). Del resto sólo diré que saben acompañar muy bien, algunos mejor que otros, como es el caso del Sombrerero y el Sastre, cuyas desopilantes actuaciones logran sacarnos de los lugares comunes de un drama, dirigiéndonos naturalmente a alguna que otra carcajada o risa sonora. Me interesa mucho el tratamiento que se le dio al personaje de la Madre del protagonista. En el primer Espejo, la madre estaba representada por una actriz, participando en la pieza normalmente. En este nuevo Espejo, este personaje no ha desaparecido, sólo no es representado por nadie, es sutilmente sugerido por un elemento simbólico de la escenografía. Esto es realizar un cambio positivo. Anteriormente, cuando la madre dialogaba con su hijo y con su marido, llegaban momentos en que la violencia expresada por la escena misma se convertía en algo difícil de asumir con tranquilidad por parte del espectador. Había algo en todo eso que terminaba por chocar un poco, aunque no se dijeran palabras fuertes o groseras, la tensión era mucha y se transfería al público, incomodándolo en algunos casos, hasta donde yo sé. La "madre sugerida" ahora, es un elemento aún presente como fuerza dominante de la historia, como una sombra que somete al resto de su familia a sus decisiones y de quien deben despegarse para poder salir adelante... Pero sin incomodar a nadie... Para mí, era lo que debía hacerse.
La música a manos de Francisco Ruiz, constituye un tema aparte, ya que suma hasta terminar de redondear este producto en un nivel muy alto para lo que se considera dentro del ámbito del under teatral. Letras que suman fuerza y personalidad a las voces, música que suma expresión a las imágenes que se despliegan ante nuestros ojos... Aquí es donde se nota que un buen trabajo en conjunto en dirección general y dirección musical, da un resultado excelente. Se nota que trabajaron bien y que hay que conocerse mucho para lograr una obra casi perfectamente amalgamada y con tan pocas fallas como ésta.
El vestuario es adecuado como tiene que ser, sin hablar de más, los trajes los disfrazan al punto de permitir que el actor se convierta en el personaje. La iluminación es más que soberbia! Luces que no están ahí para que podamos ver nada más, sino también para que podamos imaginar, jugar con la historia y meternos en ella, matizando perfectamente cada escena y lo que busca expresar...
En resumen, "El Espejo, Dime Qué Ves" es un muy buen producto teatral que nos permite seguir apoyando a quienes recién comienzan, depositando nuestra confianza en ellos completamente pues sabemos que con gente como ellos vamos a seguir teniendo ofertas de esta excelencia y esfuerzo notable en escena. Una excelente muestra de sus capacidades creativas. Como decían sus maestras: están felicitados, sigan así!
martes, septiembre 18, 2007
El Imperio del desvarío

jueves, mayo 24, 2007
TEATRO: áRBOLES. Sonata para viola y mujer
Hacía frío, adentro de la sala también. Me dispuse a inmovilizarme en la butaca, como siempre que veo teatro. El espacio escénico era sencillo, minimalista... un recuadro delineado en blanco sobre el piso negro, pocos objetos dentro de sus límites. Pocos pero suficientes. Una iluminación oscura y tenue, que hacía infinita la oscuridad que nos rodeaba y gigantesca la sala. Hasta ese momento, creí que lo que iba a ver abriría puertas nuevas en mi mente...
La música me ponía en clima para dejar mis pensamientos a un lado y recibir sueños de otro para jugar con ellos... Una larga (muy larga) espera musicalizada. Y el personaje entra, se desviste y cambia sus ropas, se encierra en el recuadro del piso para no salir jamás. Ella también espera... y canta. Con un aire de copla se suceden palabras en su boca, algo de Cantata de puentes amarillos (si es que existe un tema que me persiga últimamente... es ése!) y yo ya estaba sumida en mis ganas de disfrutar un rato de locura ajena.
Otros personajes comenzaron a desdoblarse, uno en ella - un personaje extraño -, otro afuera (un padre que acompaña el discurrir con una música agradable y profunda)... Pero hasta ahí llegué! Hasta ese instante intenté entrar en la magia de lo que prometía la obra, creyendo que iba a ser cuestión de segundos, conociendo mi facilidad para sumergirme en este tipo de collages...
Sin embargo no fue así. O algo se interpuso entre la poesía y mi mente, o simplemente 45 minutos de pocas palabras y mucho silencio musicalizado no me sirvieron para entrar al juego. Me perdí. Mi mente viajó lejos, pero sola, sin la obra, fuera del teatro. Y cuando las escasas voces me traían nuevamente a mi butaca de primera fila, me costaba mucho volver a agarrar el hilo de la supuesta historia y me aburría. Cuando estaba a punto de dormirme, las luces se intensificaron y los personajes saludaron... todo había terminado.
Quedé con la impresión de que me faltaba una segunda parte que pudiera explicarme qué habían querido mostrarme... qué habían querido que pensara. Lo intenté con esfuerzo, pero sentí que no había tenido tiempo ni para sacar alguna conclusión; lo único que pude balbucearle a la amiga que me había acompañado fue: "es caro para $15 la entrada, no?"
Ella coincidió conmigo... pero por suerte no todos opinamos igual y el teatro independiente sigue evolucionando!
CINE: "El Otro"
Y esta peli de Ariel Rotter plantea más o menos eso. Y digo más o menos, porque en realidad no es tanto lo que lo presenta en la historia que vemos, es más lo que no vemos. Algo peligroso para una película! Sin embargo, me parece que estas vagas líneas existencialistas están bien manejadas. Lo que propone, si el espectador quiere jugar, comienza como un paseo ajeno pero puede terminar como uno propio.
El tiempo pasa y no podemos hacer nada para detenerlo, los caminos que elegimos hace tiempo nos van llevando casi sin que nos demos cuenta... y ahí es cuando la opción de adoptar otra identidad y la incertidumbre de lo nuevo, de lo distinto, se vuelven más tentadoras que nunca. Pero cuidado, pueden concretarse... y cambiar todo para siempre... o no.
Los temas son los que cada tanto nos pasan por la cabeza, sobre todo a quienes están pasando por alguna típica crisis de edad... nuestros padres envejecen, nuestros hijos nacen... y todo sucede a la vez. ¿Cómo manejar todo eso? ¿Cómo no querer, por lo menos un minuto, una hora, un día, ser otro?
Julio Chávez no descolla, pero sabe actuar y lo evidencia, se le cree. Aunque me quedé con ganas de más. Música y sonidos puramente ambientales ayudan a llevarnos a ese estado del fluir de nuestra propia consciencia. La fotografía realista y las cámaras que se quedan estáticas por momentos, o de a ratos siguen la acción desde un punto de vista casi objetivo, son ojos, son ventanas, son pinturas... toman bastante bien el papel de espectador que también tenemos nosotros. Eso me permite (por lo menos a mí) entrar un poco más en la historia, incluso en mi historia, y despegarme de la pantalla. Está bien, pero no sé si da para cine.
Quizás debería haberla visto otro día de la semana y no un lunes de bostezos y dolor de ojos.
Quizás debería haberla visto tirada en mi cama con un montón de golosinas. Quizás debería haberla visto en otro momento de mi vida no tan emparentado con una crisis.
Uno que juega a ser otro, y yo que miro su vida siendo la misma de siempre...
miércoles, mayo 02, 2007
Paseando por la Feria del Libro
Lo cierto es que a pesar de este tipo de detalles menores y de los tropiezos (sí, literalmente... algún que otro niño, alfombra, escalón, incluso paredes de stand) del comienzo, el paseo por la feria fue espectacular y tuve ocasión de leer, pensar y admirar muchas cosas. Hubo libros obviamente, comics, posters, fotos, música, videos... Aunque dejé la feria con menos bolsas que otras veces, menos revistas, folletos y señaladores, me llevé una linda tarde compartida de todas esas cosas bonitas y felices que tienen muy pocos de mis domingos.
No recuerdo que haya sido así otras veces, pero quizás no tengo muy buena memoria (bueno, quizás no, definitivamente) y no haré justicia con mi comentario, pero me pareció que las editoriales no ofrecían tantas promociones, o bien éstas no eran tan buenas, o bien los libros estaban al mismo precio que en todos los demás puntos de venta y yo cada vez tengo menos liquidez. Por eso también, aunque me quedaron un par pendientes, no me compré más que dos libros: uno para mí y el otro para regalar a mi santa madre, que pagué mientras los empleados guardaban los libros, cerraban los stands y la "voz en off" anunciaba el fin de la fiesta, que tan bien había amenazado dos veces cada 5 minutos durante el último cuarto de hora.
Llego a casa, habiendo pasado por una pizza con mi amigo, me reciben: "A ver qué te compraste?"; "Eso solo? Con dos bolsas te viniste nomás?"; "A vos sola se te ocurre ir a las 6 de la tarde"; "Ah, pero yo me volvía con las manos y la cartera llena de papeles y folletos y revistas... vos no trajiste nada!"; "Y eso para quién es? A mí no me compraste nada? Me hubieras traído una pavada..."; "Ah, qué bueno el que te trajiste para vos... no me lo regalás?"
Pequeñas anécdotas de la vida familiar...
martes, marzo 13, 2007
Contando para dormir
Sabe Dios solamente cuántos métodos he intentado. Ya suprimí la televisión nocturna, el cigarrillo al borde de la cama, la ducha despabiladora, la cena abundante o bien tarde y el último vaso de coca cola post-cena. De nada sirve.
Cuando nada funciona, es probable que, como seres humanos que somos, hayamos olvidado lo básico, lo más simple y correcto. Por eso, algunas veces, hay que hacer un pequeño esfuerzo y volver a las raíces. En este caso en particular, esta vuelta significaba remontarme a mi infancia, a mi madre aconsejándome en la cama cuando la euforia me superaba. Y ahí fue que recordé... había que contar ovejas!
Las ovejas funcionan para la mayoría de la gente, en líneas generales, por lo cual debería ser algo fácil. Pero no! Particularmente, me cuesta mucho lidiar con mis ovejas, si bien no sé si se debe a una cuestión de personalidad de ellas, o de mi crianza. No importa... La cuestión es que, o por rebeldes o por medio taradas, saltan la cerca y en lugar de seguir al trotecito y desaparecer de mi visual, se van quedando... y se van amontonando! Primero en un rincón, luego van ocupando más espacio, hasta llegar a la cerca e impedir que otras de sus compañeras salten y yo duerma...
Obviamente, cuando el insomnio es leve, nada de esto me importa y antes de llegar a la cerca el montón de ovejas, me duermo. Cuando pueden pasar horas sin que haya logrado siquiera nublar la imagen, es que aparece el problema de este "embotellamiento" y, tras empezar de nuevo varias veces, me desespero, con lo cual el sueño llega cuando quiere. A la cuarta noche consecutiva que esto me pasa, ya estoy al borde de la locura y debo encontrar una solución de manera urgente.
Hace dos noches encontré una innovación que por ahora me resulta. He desvinculado a las ovejas y, conservando la misma línea de acción, las reemplacé... por conejos. Sin mucho razonar, busqué algún otro animalito que más o menos pudiera cumplir el mismo rol pero con mayor eficiencia y rapidez, y los conejos fueron los elegidos. Funciona de maravillas: vienen rápidamente con pequeños saltos, se impulsan para pasar sobre un tronco (la cerca les quedaba muy alta), llegan al suelo y siguen con los mismos pequeños saltos veloces hasta desaparecer por la derecha...
Lo he comentado con mi familia sin lograr demasiado apoyo, sólo algunas risas burlonas, pero de todos modos llegué a la conclusión de que cada uno tiene su propia manera de contar para dormir: unos cambiamos de animales, otros cambiamos de fondo, otros de perspectiva... todo se personaliza pero en esencia es lo mismo. Me relajo, cuento, respiro... duermo!
viernes, febrero 16, 2007
Crisis de viernes
Hoy especialmente quisiera saber por qué me empeño en querer hacer todo y en darle tanta importancia a cosas que nadie ve... En el laburo... ya voy 8 horas trabajadas en este día, viernes, lluvioso y con ganas de cucharita... y siento como si mi cerebro hubiera patinado en aceite adentro de mi cabeza.
Todo el mundo me pidió cosas al mismo tiempo o me preguntó 10 cosas distintas a la vez. Quise reaccionar y responder a todas sus solicitudes, con efectividad y rapidez... y en pocos minutos la cabeza se me quedó completamente en blanco y no pude contestar más nada. No entendía absolutamente nada de lo que me estaban preguntando, no me acordaba de ningún trámite, de ningún remis, de ninguna moto, de ningún llamado y hasta me faltaron algunos nombres en la memoria.
No me duró demasiado este episodio, tan sólo unos breves instantes, quizá hasta fueron segundos! Pero fue suficiente para dejarme con ganas de llorar, con toneladas de bronca y con un dolor de cabeza que me nublaba la vista. Hasta pensé que me iba a sangrar la nariz!
Cuando me levanté a tomar el café, me tomé mi tiempo, me senté en la cocina, apoyé la cabeza en los brazos... y algo empezó a ceder, por suerte, aunque quedé como atontada durante un rato, como si me hubieran golpeado en la cabeza con fuerza pero sin llegar a desmayarme.
Ahora estoy mejor. Todavía falta una larga hora y media de viernes lluvioso y de cucharita, frente a este escritorio y esta pantalla. De esos viernes que tienen baches como éste (en que me puedo poner a escribir hasta aburrirme) y montañas como hace escasos minutos (en que creí que me iba para no volver). De esos viernes que hasta que no salís de tu oficina, amagan que son jueves, y a veces hasta logran convencerte de que lo son! De esos viernes que son como un chicle pegado a tu zapato durante una cuadra y media. De esos viernes que si no fuera porque en algún momento van a sentirse como viernes, los mandarías al mismísimo origen del que han venido... Es que te faltan el respeto!
No sirve desesperar, hay que dejar pasar estos rayos de locura como si no fueran nada... Aunque cueste. No se gana nada con hacer el esfuerzo e intentar lograr cosas mientras a nadie le importa si hago una sola cosa o si puedo con 10 a la vez. Y ahora ya está, sólo falta una hora. Poco a poco va pasando, y poco a poco me voy relajando. Ya llega! En breve se escapa el eterno lunesaviernes y empieza el viernes... lluvioso... y con ganas de cucharita!